Por Azul Dragone
El 24 de septiembre de 2025 Azul Semeñenko había cumplido 49 años. Para una mujer trans, cumplir 49 años no es un número más. La expectativa de vida de una persona trans en Argentina es de 35 a 40 años, muy baja a comparación de los 75 años de la población cis.
Azul trabajaba en el Centro de Atención a la Víctima de la provincia, un organismo de intervención, asistencia y acompañamiento para personas víctimas de violencia familiar, violencia de género, trata de personas, entre otros delitos. Fueron sus compañeras de trabajo quienes advirtieron que algo no andaba bien cuando Azul no fue a trabajar, ya que, se caracterizaba por ser puntual, responsable y muy cuidadosa con su trabajo, y rápidamente hicieron la denuncia.

Siempre es importante resaltar algunos datos de la realidad: la brecha laboral respecto al empleo formal para la población travesti/trans es superior a la de otras identidades de género debido a la discriminación que sufren a temprana edad, la falta de oportunidades reales y los obstáculos que enfrentan para el acceso a derechos fundamentales como la salud y la educación. Cabe recordar que nuestro país cuenta con la Ley Nacional 27.636 de Acceso al Empleo Formal para personas Travestis, Transexuales y Transgéneros «Diana Sacayán-Lohana Berkins» establece un cupo mínimo de 1% de los cargos y puestos del Estado Nacional para esta población; pero que en estos momentos lejos está de implementarse por obvias razones. En este mismo sentido, la ciudad de Neuquén sancionó la Ordenanza N° 14084 “Yanina Piquet”.
Otro dato que se debe tener presente es la situación económica actual. Los sueldos no alcanzan y vivir en la provincia de Vaca Muerta no es fácil, por más buena voluntad que haya. Los alquileres no regulados son un sorteo al mejor postor, las compras básicas de supervivencia tienen valores irrisorios y, al igual que en todo el país, con un solo laburo la gente no vive. Esta era también la realidad de Azul quien, además de ser trabajadora estatal, ejercía el trabajo sexual.
¿Por qué me parece importante contextualizar? Porque nada justifica la violencia ejercida sobre su cuerpo, su objetivación y descarte absolutamente deshumanizante. Pero entender el contexto y la realidad que viven las personas trans, explica por qué el crimen de Azul fue un transfemicidio.
El transfemicidio o crimen de odio por identidad o expresión de género, es un agravante del homicidio, incorporada en el Código Penal en noviembre del año 2012. “Es la expresión más visible y final de una cadena de violencias estructurales que responden a un sistema cultural, social, político y económico vertebrado por la división binaria excluyente entre géneros” el cisexismo[1].

El 2 de octubre inició el juicio por el transfemicidio de Azul, en el que Roberto Daniel Sánchez es acusado por la fiscalía y la querella de homicidio triplemente agravado por ensañamiento, violencia de género y odio hacia su identidad de género. Sanchez, se encontró con Azul ese 24 de septiembre y esa misma noche la asesinó brutalmente en su domicilio, descartando su cuerpo en un canal de la zona de Valentina Norte en la ciudad de Neuquén. Fue encontrada el 15 de octubre.
El 25 de septiembre de 2026 la familia, amigxs, compañerxs de trabajo, organizaciones y sindicatos se movilizaron en memoria de Azul, exigiendo justicia. La amorosidad colectiva, la alegría de recordarla escuchando Gilda, y el calor de la lucha, no devuelve a Azul pero construye memoria y fortalece el pedido de justicia.
A pocos días de iniciado el juicio, desde radio Megafón abrazamos a su familia y amigxs, levantamos la bandera de memoria y justicia, y decimos: FUE TRANSFEMICIDIO.
[1] Travesticidio / transfemicidio: Coordenadas para pensar los crímenes de travestis y mujeres trans en Argentina. Alejandra Sardá-Chandiramani y Blas Radi. Recuperado de: https://www.pensamientopenal.com.ar/doctrina/49723-travesticidio-transfemicidio-coordenadas-pensar-crimenes-travestis-y-mujeres-trans