“La vasectomía para los varones argentinos es bastante rara pero en otros lugares del mundo es más común”

Desde Sin Patrón entrevistamos a Facundo Cornejo, encargado del área de asesoramiento de planificación familiar de varones y vasectomía del Hospital Heller, porque queríamos hablar un poco acerca de la responsabilidad de los varones en la anticoncepción y de la poca información que circula al respecto. 

Facundo Cornejo: Justamente lo bueno de este procedimiento es que el varón se hace cargo. Junto con el preservativo serían los dos métodos anticonceptivos en los cuales el varón tiene más que ver. En la gran mayoría de los otros métodos siempre la responsabilidad recae sobre la mujer. Además se trata de un método muy efectivo desde el punto de vista sanitario, con muy pocas contraindicaciones y muy pocos efectos no deseados. Pero más allá de eso, lo importante es que el varón se hace cargo del tema.

Sin Patrón: Contanos más específicamente de qué se trata la vasectomía…

Facundo Cornejo: El procedimiento es una cirugía menor que se hace, en la mayoría de los casos salvo que el paciente no quiera, con anestesia local. No es necesario dormir al paciente sino que es una anestesia local como quien saca un lunar. Consiste en seccionar los conductos deferentes que son los conductos que llevan los espermatozoides desde los testículos hasta el líquido seminal o semen. El semen está compuesto en un 90% por otras secreciones que no son espermatozoides.

En este sentido lo que hace la vasectomía es impedir que los espermatozoides lleguen al semen, el cual mantiene las mismas características de siempre: la misma consistencia, el mismo olor, etc. Todo es exactamente igual con la diferencia que si uno lo mira en un microscopio después de la vasectomía, el semen no tiene espermatozoides. Al no tener espermatozoides es un semen estéril, es decir incapaz de fecundar un óvulo.

Sin Patrón: Y el procedimiento vos decías que es una cirugía menor…

FC: Si, es un procedimiento sencillo de 20 o 30 minutos, no más que eso. El paciente se va con un puntito en el escroto y a la semana se saca ese puntito. Durante el día de la cirugía indicamos que haga reposo pero al día siguiente ya hace una vida normal. Solo hay que cuidarse una semana de no hacer mucho esfuerzo como cuando a uno le sacaron un lunar o alguna otro tipo de cirugía menor.

A los diez días ya no existe impedimento para hacer nada. Es algo muy sencillo que no impide la vida habitual, que no impide las relaciones sexuales más allá de algunos días. En contrapartida, el método definitivo de la mujer es un método mucho más invasivo. Es un método que implica por lo menos una cirugía general y meterse en un quirófano. Es un método mucho más complejo.

Sin Patrón: ¿Cómo es la cuestión de la reversibilidad? Porque buscando en internet te encontrás con estadísticas que difieren mucho una de la otra…

Facundo Cornejo: Claro, difieren mucho por dos razones principales. Una porque no hay mucha casuística pero a su vez se debe a que la reversibilidad está muy relacionada con la pericia de quien realiza la cirugía, es decir con la mano del cirujano ya que es una micro-cirugía. Calculemos que el conducto espermático es bastante más finito que el tubito de una birome, y eso hay que volver a unirlo un pedazo con otro de manera que quede permeable, no es tan sencillo. Una vez que lo hace alguien con mucha cancha, además de eso está todo lo que tiene que ver con cómo se altera la anatomía por toda la cirugía previa. El tiempo que transcurra después de eso va disminuyendo muchísimo la posibilidad de reversión. De un 80% de posibilidades de reversibilidad a los cuatro o cinco años, disminuye a un 50% o menos si pasan entre diez o quince años.

Nosotros en general lo recomendamos como algo definitivo. Uno puede arrepentirse pero lo recomendamos como definitivo porque está la posibilidad concreta de que no resulte la reversión. Hay otras posibilidades, se pueden intentar extraer espermatozoides con una punción pero todo es más complejo. Por eso intentamos que el varón esté bastante seguro de que la paternidad no es para él. Quiero dejar bien claro que es verdad que existe la posibilidad de reversión pero en principio es algo que puede llegar a ser definitivo. Por otra parte en el hospital público es bastante difícil lograr esta cirugía reparatoria ya que tampoco tenemos tanto andado en este camino.

Sin Patrón: Tiene que ver con una cuestión de temporalidad, mientras más tiempo pase disminuye la posibilidad de hacerlo reversible, pero así y todo las estadísticas difieren demasiado…

Facundo Cornejo: Las estadísticas que circulan en internet tienen que ver en general con las estadísticas de clínicas o cirujanos dando a conocer sus propios porcentajes. Por eso digo, es muy variable el grado de reversibilidad de acuerdo a la pericia que tenga el cirujano en cuanto a experiencia, el material con que trabaja,etc. Se trata de una microcirugía entonces tiene su dificultad.

Sin Patrón: ¿Esas estadísticas son más del lado privado entonces?

Facundo Cornejo: Hay de todo un poco pero en los hospitales públicos está bastante menos desarrollado este tema. Tanto en Neuquén como en Argentina hay menos experiencia que en las clínicas privadas y que en otros lugares del mundo, dato que también es importante.

La vasectomía para los varones argentinos es bastante rara pero en otros lugares del mundo es bastante común. E incluso en otros lugares de América Latina, que uno diría que tienen similares características sanitarias y de machismo que acá pero tienen un altísimo porcentaje de varones que deciden vasectomizarse: México, Colombia, Brasil. Yo creo que tiene que ver mucho con la oferta.

De ahí viene también el relativo éxito que tuvimos al poner un consultorio de asesoramiento para varones en un hospital público en el oeste de Neuquén. También en salud, la demanda del público está muy mediada por la oferta que nosotros tengamos. Es decir, en la medida que uno genera una oferta, la gente lo demanda. Es probable que en otros países esta oferta exista hace mucho más tiempo. De hecho yo recuerdo que los varones de mi edad, yo tengo 57 años, que decidieron hacerse una vasectomía hace veinte años, muchos de ellos se lo hicieron en Brasil porque era el lugar donde ya estaba más desarrollado. Eso también, esa oferta sanitaria que estamos armando es relativamente novedosa en nuestro país. De ahí viene también que tengamos menos casos de reversión porque hay menos varones vasectomizados.

Sin Patrón: Es que ya de por sí el acceso a la información es muy difícil…

Facundo Cornejo: Por eso es importante ofrecer. El machismo en general implica que los varones nos morimos más jóvenes y por cuestiones que tienen que ver con nuestro apego a ser violentos, ser riesgosos para manejar, a tener conductas temerarias. Y con cuidar menos nuestra salud porque no tenemos la “costumbre” de la mujer de más controles periódicos y de acercarse a los servicios de salud.

Esto también tiene una contrapartida y es que los servicios de salud ofrecemos un muy mal servicio para el “macho” argentino, el “macho neuquino”. Al “macho argentino/neuquino” no le gusta ir a sacar turno, no le gusta ir a hacer cola a la mañana. Y uno se pregunta: ¿entonces tenemos que facilitarle todo? Yo creo que algunas cuestiones tenemos que mejorar los servicios de salud para que la oferta esté más adecuada: en horarios, en forma, en formas de atender, etc. más que nada para acercar a los varones a las consultas. Por el sencillo motivo de que los varones se nos mueren antes y de cosas que algunas veces son prevenibles: enfermedades cardíacas, diabetes, etc.

Los varones tienen una mayor mortalidad entonces tenemos que dedicarnos a eso. Y suena a veces a que “ah, encima les vas a facilitar las cosas”. Y yo creo que sí. Así como se las facilitamos a los bebés, a los niños, a las madres. Los varones de mediana edad son un grupo vulnerable en la salud. ¿Se entiende no? No es una cuestión de protección al macho. Justamente es una protección al macho pero del macho mismo: de esta costumbre de no controlarnos, de creer que somos inmortales, de manejar temerariamente, de tener conductas en las cuales no cuidamos nuestra salud.

Los servicios de salud deberíamos, y estamos haciendo esfuerzos en ese sentido, mejorar nuestra oferta para este especimen que somos los varones argentinos.

Sin Patrón: Y en este sentido, ¿cómo funciona y de qué se encarga este área?

Facundo Cornejo: Es una experiencia muy interesante. Montamos un consultorio a demanda (las personas van pasando a medida que llegan). Ahí tratamos algunos temas que tienen que ver con los varones y los riesgos en general que tienen que ver con el sexo y con la edad. Surgen cuestiones de controles habituales, con rastreos del cáncer de colón por ejemplo y siempre haciendo foco en la posibilidad de asesorarse en el tema de la vasectomía y esta planificación familiar del varón.

Lo que hicimos fue abrir una puerta y fue muy interesante la respuesta porque la verdad es que se llenó de varones de distintas edades. La gran mayoría varones con ya una vida paternal cumplida pero también de varones jóvenes que dijeron la paternidad no es lo mío y se acercaron también. Y fue muy interesante esto de constatar que hay una demanda social que tiene que ver con estos temas. Se llenaba cada semana y se llenó tanto que casi que quedamos en deuda con la cantidad que tenemos en lista esperando para la cirugía.

Sin Patrón: Las consultas que llegan, ¿suelen ser de demanda espontánea o cómo llegan?

Facundo Cornejo: Y, tenés de todo. Varones muy jóvenes que deciden la paternidad no es para ellos hasta hombres que los mandó la mujer claramente: “andá y hacete cargo”. Incluso algunos que se quedaban sus parejas esperando afuera.

Hay una cosa que me gustaría aclarar y es que al olvidarse los varones del tema que más los preocupa, que es “dejar un embarazo por ahí dando vueltas”, se despreocupan también de los cuidados sanitarios de las enfermedades venéreas, sobre todo en varones con una sexualidad muy activa.

El preservativo, que sería la forma que algunos varones -no tantos como quisiéramos- usan para protegerse ellos mismo de un embarazo, los protege también como efecto secundario deseado (a ellos y a la mujer) de una enfermedad venérea de transmisión sexual.

Al no necesitar protegerse de embarazos no deseados debido a la vasectomía, tampoco usan preservativos para protegerse de enfermedades venéreas. Entonces hay un temita ahí muy importante. Porque no es una cosa preocupante pero tenemos un leve ascenso paulatino de enfermedades de transmisión sexual en varios lugares del mundo y tenemos que ver cómo lo abordamos.

Sin Patrón: Claro, por lo que contás igual trabajan de una manera integral con todas las dudas que puedan surgir en la consulta, por ejemplo el uso del preservativo.

Facundo Cornejo: Sigue siendo de los métodos preferidos en algunos rangos etáreos. Nosotros lo recomendamos todo el tiempo tanto el preservativo como el campo de látex. Creemos que sigue siendo el top para relaciones ocasionales ya que protegen a ambos usuaries. Sigue siendo algo muy necesario pero repito que la tasa de uso es bastante inferior a la que nosotros querríamos.

Sin Patrón: Te agradecemos un montón por la charla de hoy pero por todo lo demás también. Estuvo clarísimo.

Facundo Cornejo: Me alegro de poder colaborar con la divulgación de estas cosas. También la medicina se trata de eso, los médicos deberíamos ser educadores también y no solo reparadores.

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