“El verdadero narcotraficante vive en los countries”

En Sin Patrón hablamos con Ana Florencia Sclani Horrac, Licenciada en Geografía, integrante de la Organización de Mujeres y Cannabis en Argentina y representante de la Red Latinoamericana de Mujeres Cannábicas.

Florencia está en Brasil participando de un encuentro internacional de mujeres cannábicas. La escuchamos con una samba de fondo, ella enseguida nos aclara que su lucha es colectiva, que se siente parte de una lucha mucho más grande que es la de todas:

“Nosotras nos sentimos parte de una gran lucha que llevamos adelante las mujeres argentinas, desde las Abuelas de Plaza de Mayo -nuestras ancestras guerreras- hasta las nuevas críticas y discusiones de hoy”.

Ley N° 27.350:

“En Argentina hay una ley vigente (la Ley N° 27.350) de uso médico y científico que no está siendo aplicada. Hay muchas mujeres a las cuales se les está vulnerando su derecho de acceder a un tratamiento médico terapéutico de calidad. Esta ley nos permite no sólo la utilización terapéutica sino también que abre una puerta para discutir algunos sentidos sobre lo que significa consumir cannabis”.

Autocultivo, feminismo y los saberes de la comunidad:

“La que antes era “la fumona” y la que todo el mundo se reía porque estaba re loca, hoy es la que te brinda la medicina, la que te enseña a cultivar, la que te da esa semillita y sigue sembrando conciencia”.

“Entre las mujeres cannábicas se está viviendo un proceso que genera un gran abrazo colectivo. Existen infinidad de grupos de madres que se organizan para que por ejemplo una se encargue de hacer vegetativo, otra de hacer florecer las plantas, otra hace la extracción, etc. y así funcionan de manera colectiva porque no saben cuál va a ser la planta que sirva para el tratamiento de su hija o su hijo”.

“La comunidad tiene muchos saberes que la academia no termina de absorver y que los diputados y senadores todavía no comprenden”.

Florencia también habló de las actuales políticas prohibicionistas y abstencionistas que vienen llevando adelante los gobiernos de Macri y Bolsonaro.

“Hay una idea que los gobiernos de Macri y Bolsonaro acompañan y reproducen pero viene de antes y es es la mal llamada “Guerra contra las drogas”. A partir de la Convención de la ONU de 1988 en la que se lanzó la “Guerra contra las drogas” se crearon las mayores mafias vinculadas al tráfico de drogas, de armas y de personas (trata). Las mujeres detenidas en penales por causas vinculadas a las drogas pasó de un 14%, antes de la “Guerra contra las drogas”, a un 70% en la actualidad. La causa principal de esto tiene que ver con la obsoleta Ley N° 23.737 (promulgada en el año 1989) que pena con cárcel o con tratamiento para adicción, desde una perspectiva prohibicionista y abstencionista, acatando lo que quería naciones unidas en la Convención de 1988. Esa falacia de “Guerra contra las drogas” lo único que hizo fue reproducir el narcotráfico como negocio a través de la prohibición”.

Reducción de daños:

“Nosotras hace mucho que venimos trabajando con la reducción de daños, que no tiene que ver sólo con las sustancias y sus consecuencias sino con el entorno de la persona. Con las condiciones que se dan en el mismo”

“Adicción es lo no dicho, por eso nosotras creemos que habilitar la palabra es justamente lo contrario a adicción, y es lo que nos da la posibilidad de combatir los consumos problemáticos. Sean de drogas o de otras cosas porque también hablamos de los juegos electrónicos, del tiempo en internet, de los celulares. Todos y todas tenemos que habilitar nuestras pulsiones de alguna manera, el tema es tener esta mirada sobre los daños que generan estas políticas prohibicionistas y abstencionistas de “guerra a las drogas”.

 “El verdadero narcotraficante no vive en una favela o en una villa sino en un country”:

“Nosotras no creemos que el 70% de las mujeres detenidas sean narcotraficantes. Son las llamadas ”mulitas”, mujeres que por necesidad cruzan una frontera o venden una pequeña cantidad en su casa y que ni siquiera la consumen. Mujeres a las cuales construyen como un simple envase. No son narcotraficantes sino que ocupan el eslabón más débil de una larga cadena de negocios ilegales”.

“Se dice que la guerra contra las drogas tiene cara de mujer pero también tiene cara de favelada y tiene cara de indígena, los pequeños grupos estigmatizados de siempre. El verdadero narcotraficante no vive en una favela o en una villa sino en un country”.

Anteojos de tres filtros:

“Hablamos de mirar la realidad a través de una especie de anteojos con tres filtros:

  • Antiprohibicionista: Hay veces que en otros países (por suerte en Argentina no pasa tanto) defienden la cannabis pero criminalizan a quien consume otras drogas o defienden la criminalización. La criminalización siempre es selectiva, siempre está dirigida a la pobre, la indígena, la negra, la “otra” que es la que va a ir presa. Eso lo único que genera es una ruptura total de los lazos sociales.
  • Antipatriarcal: Hablamos de co-construirnos, de debatir nuestras ideas propias. Antes las feministas nos veían como diciendo: “¿qué hacemos con las fumonas?” Bueno hoy estamos dentro, hoy compartimos esa problemática.
  • Decolonial: Porque entendemos que la colonización lo único que hizo fue reproducir este negocio a través de la discriminación”.

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